El CEO de Robinhood, Vlad Tenev, defendió en CNBC los productos de acciones tokenizadas de su empresa, dando sus primeros comentarios en televisión desde que el CEO de AMC Entertainment, Adam Aron, hizo públicas sus objeciones.
Aron ha acusado a Robinhood de emitir tokens no registrados vinculados a las acciones de AMC, violando la ley de valores de Estados Unidos, y amenazó con recurrir a abogados externos y a la Comisión de Bolsa y Valores.
Una disputa pública por las acciones tokenizadas
La disputa comenzó después de que Robinhood ampliara su oferta de acciones tokenizadas para incluir AMC y más de 190 otras empresas a través de Robinhood Assets Limited, sin que estas compañías participaran directamente.
Aron reaccionó con furia en X, argumentando que los productos permiten a Robinhood ofrecer exposición a las acciones de AMC sin la participación de la empresa, lo que debilita la relación habitual entre una compañía y sus accionistas.
“Considero que esta práctica es despreciable, indignante, repugnante, detestable, inexcusable, vil. ¿Cómo puede ser legal? No tenemos ninguna relación con esto y no lo aprobamos de ninguna manera”, dijo Aaron.
Las acciones de AMC subieron hasta un 15% en el pre-market cuando se hizo público el conflicto, con traders comprando tanto las acciones como los tokens relacionados.
Tenev dice que los emisores no pueden controlar todo
El miércoles, Tenev dijo a CNBC que una empresa pública no puede decidir sobre cada producto financiero que se crea una vez que sus acciones empiezan a negociarse.
Describió los tokens de Robinhood como valores de deuda respaldados 1:1 por las acciones subyacentes mantenidas como garantía. Los holders de tokens obtienen exposición económica a las acciones, pero no derechos de voto en la empresa.
El director legal de Robinhood, Dan Gallagher, quien fue comisionado de la SEC, también respondió públicamente y defendió la interpretación que hace la compañía sobre la ley de valores estadounidense.
Este conflicto plantea una pregunta importante para los reguladores: si un bróker puede empaquetar las acciones de cualquier empresa pública como un token negociable sin el consentimiento de la empresa. La queja que AMC amenaza con presentar ante la SEC podría ser la primera gran prueba sobre este límite.









