Paraguay atraviesa su peor crisis bancaria en décadas. La liquidación de Ueno Bank bloqueó las cuentas de casi 3 millones de clientes, desde trabajadores informales hasta jubilados.
Ahora, el escándalo llega hasta el Palacio de López y amenaza la estabilidad del gobierno.
La caída de un banco paraliza a Paraguay
Un corralito ocurre cuando los clientes no pueden retirar ni mover su dinero porque su banco deja de operar. En este caso, el bloqueo afecta a Ueno Bank.
El 2 de noviembre, el Banco Central de Paraguay activó el proceso de resolución de la entidad. Según RPP, su nivel de solvencia no alcanzaba ni la mitad del mínimo exigido.
De inmediato, se apagaron la app, las tarjetas y los cajeros del banco. El impacto resulta masivo, porque cerca del 60% de los adultos del país tenía cuenta allí. Pronto, las imágenes de largas filas se multiplicaron en redes sociales.
Además, el problema va más allá de los clientes particulares.
Más de 800 millones de dólares en fondos públicos quedaron atrapados, incluidos 355 millones de la previsión social.
El origen, según el regulador, fueron créditos sin respaldo suficiente a empresas vinculadas. Esas operaciones habrían derivado en ajustes contables superiores a 1.6 billones de guaraníes (unos 280 millones de dólares).
¿Recuperarán su dinero los ahorristas y qué pasará con Peña?
Por ahora, el Ejecutivo intenta calmar a los ahorristas. Peña promulgó la Ley N.º 7745, que autoriza adelantos de hasta 40 salarios mínimos por cliente.
En la práctica, cada persona podrá recibir unos 121.7 millones de guaraníes (cerca de 21,400 dólares). Con ese tope, casi el 98% de los pequeños ahorristas recuperaría todo su dinero.
Quienes superen ese monto cobrarían el resto en una segunda etapa, hasta un límite de 75 salarios mínimos. Asimismo, unas 280,000 personas sin otra cuenta recibirán cuentas temporales en otros bancos.
Sin embargo, la tormenta política apenas comienza. Legisladores de oposición y colorados disidentes reunieron 35 firmas para impulsar un juicio político contra Peña y su vicepresidente.
El motivo es un presunto conflicto de interés, ya que el mandatario habría tenido participación en Ueno Holding. Por su parte, el titular del Banco Central, exdirectivo de Ueno, dejó el cargo.
En paralelo, la Fiscalía imputó a 27 personas, incluido el fundador del banco. Mientras tanto, miles de manifestantes marcharon hacia el Congreso exigiendo respuestas. Incluso, varios medios ligados al grupo dueño del banco anunciaron su cierre.











